sábado, 9 de junio de 2012

Osvaldo Lamborghini

"Existir, ser, estar vivo (no son sinónimos, pero de todos modos luchan entre ellos), Todo en la vida, hasta la práctica de la autopsia, acaba por causar algún efecto. Pero nada es comparable a la intimidad del orgullo. En la gravedad del propio epitafio, en el calado y el peso de sus letras, el falso cadáver, resignado, encuentra la protectora cornisa de su tumba (es claro, aquí siempre llueve). La paz reina en el cementerio y también, podría decirse en cada epitafio cruje --no cruje: tintinea-- el deseo de que lo social hable, de lo sociable, la paz trivial del juego de salón --supuestamente irrepetible-- de la mascarada de un destino. "

1 comentario:

Tranquilino González dijo...

Maravilloso. Este tipo escribía con sangre.